Se realizo la ceremonia de cierre en la Plaza de Armas en la Ciudad, con una multitudinaria asistencia de los alfabetizados y sus familias, junto con la presencia del Alcalde de Salamanca, Gerardo Rojas, el Senador y Fundador de Mercator, Fernando Flores y otras autoridades. La entusiasta participación de las personas hizo que la ceremonia fuera una verdadera fiesta. Y es que la comunidad reconoce el esfuerzo que están realizando sus autoridades en esta materia, junto con el apoyo de las empresas e instituciones participantes, en construir esta comuna del Siglo XXI cuyo futuro les pertenece. Este proyecto es organizado por la Fundación Mercator, con la Municipalidad de Salamanca, Fundación Minera Los Pelambres, D-Link, junto con el patrocinio de Din, Entel, Subtel y Atina Chile. La respuesta de la gente nos tiene felices y esperanzados. Nuestras ganas por hacer de este país uno más democrático, donde las oportunidades se dan de forma trasversal, parece posible cuando Julia López –una de las alumnas- nos cuenta que por fin podrá mandar ese mail al hijo que no ve hace años. Y entonces este proyecto se vuelve cercano. Esto un hubiera sido posible sin los 60 voluntarios que dieron su trabajo, compromiso para que los 300 alumnos se alfabetizaran digital; otros 200 construyeran un blog y el equipo municipal trabajara y pusiera a disposición de la comunidad la weblog de salamanca. La revolución digital que ha comenzado en Salamanca nos llena de orgullo, y –de paso- nos deja pensando en los nuevos desafíos que implica. La incorporación de estos 500 chilenos al mundo de las tecnologías es una contribución a disminuir nuestra pobreza y nuestra exclusión, pero no es una solución definitiva. Aún quedan muchos salamanquinos a los que debemos incluir en el cómo utilizar la tecnología al servicio de la vida diaria y en la participación de la weblog local con los debates y las movilizaciones que ésta genera. Aún así, aunque el número de alfabetizados parezca ínfimo en la inmensidad que denuncia la brecha, nos sentimos emocionados.















